jueves, 23 de junio de 2011


Cómo voy a creer / dijo el fulano
que el mundo se quedó sin utopías

cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza

cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea

cómo voy a creer
que el horizonte es la frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada

cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo / mengana
no es algo más de lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos
cómo voy a creer / mengana austral
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro

cómo voy a creer / dijo el fulano
que la útopia ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía.

Benedetti, Mario.

martes, 21 de junio de 2011

20 - 06 - 2011
















24 Años de Felicidad. Los Amo.

domingo, 19 de junio de 2011

Al Hombre de mi Vida


Amarte es lo que siempre amé y amo hacer. Papucho TE AMO con toda mi Alma. Para y por siempre, tu gorda ♥

jueves, 5 de mayo de 2011

Tomándome un recreo en el 242, mi cabeza empezaba a relajar cuando un debate se postró sobre mis pocas neuronas vivas después de una infinita y pesada clase de Metodología de la Enseñanza.
El tema era buscar un punto entre lo estructurado y escrupuloso, y lo liberal y expresivo. Ok, miles de ideas llovieron en nuestros bancos. Pero sacando este debate del aula, se me viene a la cabeza miles de preguntas. ¿Por qué todo tiene un orden?, ¿quién lo impuso?, ¿nadie se opuso?, ¿siempre hay que seguir pautas?, ¿por qué no pensamos en relajar y dejar que las cosas fluyan?, ¿se puede salir de cuadrado vicioso para entrar en un círculo infinito?.
Siempre es más cómodo y mejor seguir un orden, las probabilidades de equivocarse son menos y además cuanto más estructurado sea lo que queremos hacer, mejor saldrá.
Es un punto de vista demasiado objetivo. Pero si pensamos en cambiar y nos animamos a arriesgarnos, a equivocarnos, creo que la cosa sería mucho más divertida y las experiencias se multiplicarían por mil.
Y es eso a lo que quiero llegar. Arriesgarse. Equivocarse. Volver a empezar con otras locuras. No tener miedo (ni al ridículo). Expresarnos, sacar el fuego que hay adentro de cada uno. Liberarse de los demás y de una misma. No hay que temer al cambio.
Ser como nosotros queremos y no como quieren.
Es quizás una utopía. Pero si empezamos a creer en ella, la realidad puede cambiar.
Nosotros podemos cambiar.


Be Free.

domingo, 3 de abril de 2011

Mujer vestida de blanco.

Tal vez el mundo no sea tan grande
como uno suele siempre imaginar.
Quise encontrarme a mí,
y me crucé con el dolor,
y la locura de cantar todos los días.

Tal vez el río no tenga salida
y los recuerdos se ahoguen en el mar.
Quise encontrarme a mí,
cansado y solo en un hotel,
perdido como el que no ve,
lo que es mentira.

Pero hoy, tan solo hoy
yo me enfrento a la vida
curando heridas.
Hoy, tan solo hoy,
yo perdí de mi vida lo mejor que tenía
y sé, me dijo al partir:
"Estoy muy segura, nos volveremos a ver";
y guardé, su voz de papel,
su olor en mi piel.

Tal vez el cielo no sea tan claro
como no es claro lastimarse así.
Quise encontrarme a mí,
y me topé con la razón,
con ganas de sentir que hoy es otro día.


Te me cruzaste en mis sueños y te volví a ver, mas viejita pero con más paz y más hermosa.
Después de 17 años sin vos, tu amor sigue más latente que nunca. Gracias por demostrarme en ese sueño que seguís acá, con nosotros.
Te Amo.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Punto final - Nuevo Comienzo.


Hay muchos miedos. Es más soy una persona miedosa. Son muy pocas veces las que voy al frente y me arriesgo, puedo decir que son contadas con los dedos de la mano.
Y esto es un Gran obstáculo en mi vida.
Hace un poco más de dos años, cuando me olvidé de mí y empecé a darle todo a un alma, me dí cuenta que mi corazón se desvalorizó. Que ya no latía como siempre y que estaba gastado y mal acostumbrado a servir todo, sin recibir ningún tipo de remuneración a cambio. Claro, que eso recién lo supe ver hace a penas unos meses, cuando esa alma llena de mis propios sentimientos desapareció y se llevó con ella lo mejor de mí.
Eso fue un punto y aparte en mi vida y en esa historia.
Hoy mi corazón, (se puede decir), que late a mil, que sonríe y es felíz. Que pudo recuperar esos sentimientos perdidos en el vacío. Y muchas almas me supieron decir que el que no arriesga no gana, que este es uno de los principios de la vida, que los miedos siempre están, queda en una superarlos o no; y muuy de a poco los voy superando, ellos no son más que mi alma. Y de eso tengo que aprender cada día.
Es que de eso se trata la vida. Padecer y superar conflictos. Llorar y reír. Dar y recibir. Arriesgar todo hasta que sentir que vale la pena ganar o perder. Amar y ser felíz. Sentir el sentimiento de la plenitud en esa persona.
Al final de cuentas, somos nosotros los que decidimos nuestro destino y los que podemos torcerlo hacia donde queremos.

martes, 22 de marzo de 2011

Shine.

Son muchas luces las que brillan, algunas más que otras. Son orgullosas de sí mismas; felices por andar brillando en la sombra de cada persona que esté triste o perdida en su propio mundo; envidiosas del sol y amigas de la luna.
Invencibles, la propia oscuridad siente envidia de esa luz. Ciegan lo imposible y luchan por lo posible. Nadie pregunta el por qué de sus brillos. Nadie se atreve. Pueden girar, cambiar el rumbo de muchos destinos e iluminar muchos caminos.
No hay explicación. Son indispensables pero cuando quieres tocarlas se disuelven, se asustan y corren al vacío. No son dueñas de sus propias luces, las toman por prestado. Sólo hacen caso omiso a quién corresponde hacer brillar.
Muchas veces (y cada vez más) son envidia de aquellas personas tristes, grises y solitarias.
Dicen que su halo de luz es poderoso, mágico, y que obliga a sonreír y a sentir mariposas en la panza. Ellas acompañan cada paso que una dá en la vida.
Todas tienen nombre y apellido. Algunas son olvidadas, otras son adornadas con flores y otras con fotos. Las más valiosas son recordadas día a día con una flor, una foto y un sueño.
Siempre van a estar, hay que saber apreciar su luz
Su luz nunca se va acabar, si los que estamos acá dejamos de creer en ellas.
Por eso sigamos pensándolas, sintiéndolas y hablando con ellas.
Seamos orgullosos de nuestras luces. Ellas nos aman. Nunca nos dejan. Nos hacen brillar y crecer. ¿Qué más les podemos pedir?


Los amo, hoy y siempre.